Ayer en Instagram Lu preguntaba que cuándo habíamos empezado a tejer. Yo lo tengo claro. Si bien mis abuelas me enseñaron a hacer punto (y ganchillo, y punto de cruz, y petit point, incluso vainica simple... Ya, es que de pequeña no me gustaba la siesta...) la verdad es que nunca me apañé con esas agujas tan largas y de una vez a otra se me olvidaba cómo montar los puntos....
Cuando mi peque era un bebé le hice un par de jersecitos y unos chalecos sin mangas, con agujas rectas y bastante dificultad. Lo último que tejí con agujas rectas fue este chal, que se me hizo eterno y además me quedó tan pequeñajo que no lo he llegado ni a estrenar:
Muy poco más tarde Medea organizó un KAL para tejer el Color affection, y así me quedó:
Me enganché como una loca a las agujas circulares y al método continental, y ahora no puedo para de tejer y de aprender. Es increíble todo lo que he aprendido en poco más de un año y la cantidad de gente maja que he conocido gracias a las dos agujas...
Uno de los últimos chales que he conseguido fotografiar (tengo varias cosas terminadas pero nunca encuentro el momento de hacer fotos...) es el Lilac Wish, y con él vuelvo a RUMS:









